Si hemos crecido en un ambiente donde se ponía en cuestión o duda nuestra capacidad, es muy probable que desarrolles en síndrome del impostor.
Pero, ¿Qué es el síndrome del impostor? ¿Cómo se presenta? Resulta difícil
creer que tienes todas esas capacidades, consideras que tus logros son producto
del azar del destino, o de benignas circunstancias. Hay una forma en que
arrasas con todo lo bueno que tienes, donde desmeritas tus logros, o incluso
pones por encima el éxito de otros. Ese es el síndrome del que estamos
hablando.
Detrás de esta conducta hay variadas razones que
podrían tenerte en la prisión de la desconfianza hacia ti mismo.
·
Tus
raíces o desarrollo primario fueron marcado por niveles de exigencias altos de
parte de tus progenitores o de las personas que te educaban.
·
Aprendiste
a sentirte insuficiente y a confiar más en las guías externas, que en escuchar
la propia voz de tu conciencia y sentido de identidad.
·
Empezaste
a pensar que todo lo que hacías no era suficiente para los otros, y que el valor
de tu esfuerzo debía llevarte al máximo de resistencia o aguante.
·
Aprendiste
a valorar la vida de los demás por encima de tu propia vida.
·
Tu
valor estaba sustentado en las cosas que hacías, no en tu propia existencia.
· De
esa forma empezaste a construir un yo que se saboteaba cada vez que lograba
algo o recibía un cumplido.
· La gran dificultad para aceptar un halago y sentirte orgulloso por los logros obtenidos.
Este síndrome trae dolor, un profundo agotamiento y desprecio por la vida propia. Es importante reconocerlo y aprender a manejarlo, para que no pierdas los mejores momentos de tu vida, tus decisiones y proyecciones se vean afectadas.
¿Entonces, como lo solucionamos?
·
Lo
primero es trabajar en pensamientos diferentes sobre ti mismo y tu capacidad personal
·
Entender
que, si en el pasado recibiste mensajes de desvalorización, sabotaje o incluso
bloqueos de tus intentos por progresar, reconocer que fueron acciones externas
de otras personas del pasado, que no definen quién eres el presente y que
puedes cambiar.
·
Cambia
las cogniciones que tienes sobre ti, por unas mas amables y compasivas.
·
Valorar
tus logros, celebrarlos y darte animo cuando las situaciones sean difíciles.
·
Reconocer
a tu persona igual de valiosa que la vida de las otras personas.
·
Tus
logros o fracasos no te definen, tu carácter para afrontar las adversidades y
los éxitos sí.
·
Somos
mas que nuestras acciones, somos seres humanos valiosos y con muchas
posibilidades de mejorar.
·
El
descanso y la paz son metas importantes también en nuestra vida.
·
Entender
que no soy mi trabajo, ni mi status personal.
·
Buscar
la perfección es una meta irrazonable. Hacer tu mejor esfuerzo con trabajo
honesto es un mejor objetivo.
·
Alábate
de vez en cuando, date palmaditas de gratitud y disfruta tus logros sin culpa y
con dignidad.
Salir del síndrome del impostor es un trabajo que puede tomarse un tiempo, pero si lo haces constantemente, saldrás de esta prisión autolimitante.
